Monkul Kay-Kay: La pasarela que abre un humedal lafkenche al turismo de naturaleza En el sector costero de Carahue, la nueva instalación permite recorrer uno de los humedales más relevantes de La Araucanía sin dañar su frágil ecosistema. La obra, impulsada junto a la comunidad Mateo Nahuelpán, busca fortalecer la observación de aves, la educación ambiental y una forma de turismo ligada a la cultura mapuche lafkenche.
Noticias destacadas Unos pocos minutos en una pequeña barcaza cruzando el río Imperial bastan para entrar a otro mundo y a otro ritmo: un territorio lafkenche donde el agua, las aves y la vida comunitaria forman parte de una misma experiencia. Aquí el agua se mueve lenta entre pajonales y pequeños canales, y los cambios de marea convierten el paisaje en un espejo que, al amanecer o al atardecer, se tiñe de colores.
En la desembocadura del río Imperial, en la comuna de Carahue, el humedal de Monkul es uno de los lugares más singulares de La Araucanía para observar aves y conocer una forma de relación con el paisaje profundamente ligada a la cultura mapuche lafkenche. Durante mucho tiempo, los humedales fueron vistos como lugares incómodos: demasiado barrosos, demasiado difíciles de dominar.
Espacios que había que drenar, rellenar o transformar para que sirvieran de algo. Hoy, esa mirada cambió.
La ciencia, las comunidades y la propia política pública han empezado a reconocer que en esos paisajes aparentemente quietos se sostiene buena parte de la vida: aves, peces, plantas, agua, alimento, protección frente a inundaciones y también nuevas formas de turismo. Monkul es parte de ese cambio de paradigma.