Mercedes-Benz VLE se luce con la van eléctrica que parece limousina El nuevo modelo inaugura un segmento propio al combinar la amplitud de un monovolumen con el confort y la sofisticación de una limusina de lujo, incorporando tecnología de 800 voltios, capacidad para ocho pasajeros y 700 km de autonomía. Los viajes de larga distancia en vehículos eléctricos están entrando en una nueva etapa.
Con una propuesta centrada en el confort, la eficiencia y la conectividad, el nuevo Mercedes-Benz VLE busca redefinir el concepto de movilidad premium para familias, empresas y usuarios que necesitan espacio sin renunciar al lujo. Desarrollado sobre una nueva arquitectura eléctrica, la van destaca por ofrecer una autonomía superior a los 700 kilómetros bajo ciclo WLTP.
Esta cifra se complementa con una batería de 115 kWh y tecnología de 800 voltios, capaz de recuperar hasta 355 kilómetros de autonomía en apenas 15 minutos de carga. Pese a sus generosas dimensiones de 5,3 metros de largo, el modelo promete una conducción sorprendentemente ágil.
La dirección en el eje trasero con hasta siete grados de giro permite reducir el radio de giro a solo 10,9 metros, mientras que la suspensión neumática Airma ajusta automáticamente la altura para maximizar el confort de marcha. La versatilidad es otro de sus puntos fuertes.
Puede transportar hasta ocho ocupantes y ofrece múltiples configuraciones de asientos. Dependiendo de la disposición elegida, dispone de cerca de 800 litros de capacidad de carga, cifra que puede ampliarse hasta los 4.078 litros al retirar los asientos traseros.