María José Ferrada revive Kramp: “Tomé mucho de los vendedores reales; mi padre era un vendedor viajero” A casi diez años de su aplaudido debut en la literatura de género adulto, la autora chilena reflexiona sobre la reedición de su premiada novela, los lazos familiares en el Chile de los setenta y la libertad de la mirada infantil. A M no le importa faltar al colegio de tanto en tanto.

Le parece mucho más interesante (y educativo) acompañar a su padre, D, a vender clavos, serruchos, martillos, picaportes y ojos mágicos para puertas marca Kramp. Juntos inician una ruta de vendedores viajeros, y pronto la muchacha pasa de ser acompañante a socia del informal emprendimiento.

Ese es el universo que María José Ferrada relata en Kramp. Publicada originalmente en Emecé en 2017, casi diez años después vuelve a circular en las librerías, esta vez bajo etiqueta Seix Barral.

Fue su primera novela de género adulto tras un largo (y galardonado) camino en la literatura infantil. Y ese debut dejó huellas, Kramp obtuvo el Premio Mejor Novela que otorga el Círculo de Críticos de Arte, además del Premio Municipal de Literatura de Santiago y el Mejores Obras del Ministerio de las Culturas.

Fue muy aplaudida amén de su narrativa cuidada, fluida y sobre todo muy sobrecogedora. La vivencia del padre y la hija siendo vendedores viajeros en el Chile setentero de la dictadura sin duda que marcó a los lectores nacionales.