La legislación, que llega en medio de crecientes tensiones entre México y la Casa Blanca, ahora debe ser aprobada por la mayoría de las legislaturas estatales y enviada a la presidenta. El Senado mexicano aprobó el viernes por un estrecho margen una reforma constitucional que busca permitir que el máximo tribunal electoral invalide cualquier resultado electoral que se considere influido por actores extranjeros.
PUBLICIDAD La medida se produce en medio de un aumento de las tensiones entre Estados Unidos y México y en un momento en que el gobierno de Donald Trump ha sido acusado de intervenir agresivamente en elecciones y asuntos políticos en todo el hemisferio. Pero el proyecto de ley también podría ayudar al partido gobernante en México, Morena --que ejerce un control significativo sobre los tres poderes del Estado--, a consolidar aún más su poder al anular los resultados electorales con los que el gobierno no esté de acuerdo, afirman críticos y aliados.
PUBLICIDAD "Todas y todos los mexicanos deberíamos estar de acuerdo con eso, que no haya injerencia extranjera en las elecciones en México", dijo el jueves la presidenta Claudia Sheinbaum al respaldar la propuesta. Sheinbaum se ha enfrentado a la creciente presión de la Casa Blanca para que persiga a los cárteles y a los políticos corruptos, incluso a los de su coalición de izquierda.
Rechazó la preocupación de que la enmienda pudiera reforzar el poder de su partido. La legislación parece apuntar, al menos en parte, a Estados Unidos.
El presidente Trump ha intervenido en las elecciones de otros países de la región. El año pasado, advirtió a los votantes argentinos que un paquete de rescate económico de 20.000 millones de dólares para el país dependía de la victoria del partido del presidente Javier Milei en las elecciones legislativas.