La edición 200 del Superclásico se jugó este domingo en el Estadio Nacional de Ñuñoa y Colo Colo se impuso 2-1 sobre Universidad de Chile, en un partido que combinó tensión en las tribunas con control táctico en el césped. En la marquesina, figuras y exjugadores marcaron la previa; en la cancha, los albos dominaron a partir del primer tiempo.
La llegada del plantel de Colo Colo tuvo un incidente en la ruta, cuando el bus del equipo sufrió un choque con otro vehículo conducido por un hincha de Universidad de Chile. El altercado no pasó a mayores más allá del susto y el leve daño en el vehículo, pero encendió el ambiente antes del ingreso a Ñuñoa. En la tribuna Marquesina estuvieron Felipe Correa, gerente de Selecciones de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, y Nicolás Córdova, director técnico de La Roja, la selección chilena adulta, además de Sebastián Miranda, entrenador de las juveniles. No estuvo presente el presidente de la ANFP, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional.
La hinchada de la U, sin público visitante en el estadio, montó un recibimiento ruidoso con bombas de estruendo, fuegos artificiales y un lienzo en la tribuna Andes que decía “A la camiseta azul le juro amor eterno”. El estadio rozó los 40.000 asistentes, y en el segundo tiempo los fanáticos locales mostraron otro paño con la leyenda “Querían visitantes para ver esta fiesta”, reprochando la ausencia de hinchas albos.
En lo futbolístico, Fernando Ortiz, director técnico de Colo Colo, ajustó la propuesta tras los primeros diez minutos y a partir del minuto 15 el equipo comenzó a dominar el mediocampo. Los albos generaron las oportunidades más claras por intermedio de Javier Correa y Lautaro Pastrán, que se asociaron detrás de la referencia ofensiva. Universidad de Chile tuvo destellos iniciales, pero fue superada en la presión y en la recuperación de balón.
Tácticamente, Colo Colo apostó a superiores transiciones medias con presencia en la segunda línea para cerrar los espacios que buscaba la U. El control del balón permitió a los albos combinar en amplitud y forzar pérdidas rivales cerca del área. Universidad de Chile mostró dificultad para sostener la posesión en el tramo central y dependió de contragolpes para inquietar.
Fuera de la cancha, la presencia de figuras como Arturo Vidal, mediocampista chileno y seleccionado, y Sergio Vargas, exarquero chileno y figura histórica de Universidad de Chile, aportó un componente emotivo a la marquesina. Claudio Bravo, arquero chileno y referente del equipo albo, también fue recibido por hinchas de la U al ingresar al estadio, en un gesto que mezcló cariño y tensión.
Con la victoria por 2-1, Colo Colo suma tres puntos que refuerzan su candidatura en el torneo local. La edición 200 del Superclásico se jugó este domingo ante más de 40.000 espectadores en el Estadio Nacional; el campeonato continúa el fin de semana siguiente con la próxima fecha del calendario oficial.


