Las lecciones y lo que viene tras el acuerdo entre EEUU e Irán Cuatro meses de cierre del estrecho de Ormuz confirmaron que la economía global es más resiliente de lo esperado, en parte gracias a China. Noticias destacadas A pesar del alivio que se respira en los mercados, la crisis en Irán no ha terminado.

La firma del memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán abrió un período de 60 días para negociar un acuerdo final, pero los riesgos de un fracaso son altos. Este viernes se registraron los primeros tropiezos: la reunión entre el vicepresidente JD Vance y el representante iraní, en Suiza, fue postergada sin fecha, e Israel continuó su operación militar contra Hezbollah, en contra de lo comprometido por Washington en el documento interino.

El petróleo frenó su caída y volvieron a encenderse las alertas ante un posible retraso en la reapertura del estrecho de Ormuz. Pero casi cuatro meses de guerra han dejado ganadores, perdedores y también lecciones importantes.

Una de ellas es que la economía global es más resiliente de lo esperado: ninguno de los escenarios catastróficos que se proyectaron tras el cierre de Ormuz se materializó. El alza del petróleo y los combustibles aumentó las presiones inflacionarias y complicó el escenario para países importadores, como Chile, pero ni el barril llegó a US$150 ni la economía global entró en recesión.

En parte, por una menor dependencia del petróleo; por otra, como resultado de un nuevo balance de fuerzas. EEUU hizo valer su rol de exportador neto de crudo y China se reveló como factor de estabilización.