El barril de petróleo Brent, la referencia del crudo que fija los precios de los combustibles en Chile, volvió a los valores que tenía antes del conflicto con Irán. Pese a eso, los conductores no verán un descuento inmediato en la bomba de bencina.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, proyecta una baja de "más de 100 pesos" por litro, pero esa reducción recién llegaría durante la segunda semana de julio. El académico Pablo Müller, de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma de Chile, explicó en el programa radial Ciudadano ADN las tres razones que frenan una caída inmediata.

La primera tiene que ver con el dólar. El precio del petróleo se cotiza en dólares en los mercados internacionales, y hoy esa moneda está más cara en Chile que en marzo, cuando comenzó la escalada del conflicto con Irán. Eso amortigua el efecto de la baja: aunque el barril cueste menos en dólares, cada dólar vale más pesos.

La segunda razón es el mecanismo del MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles), el sistema que regula los precios de los combustibles en Chile y está diseñado para suavizar las variaciones bruscas, tanto al alza como a la baja. Por eso las variaciones se aplican cada tres semanas y no de forma inmediata.

El tercer factor es la inestabilidad geopolítica. El mercado petrolero reacciona a declaraciones políticas, tensiones regionales y cualquier señal de conflicto. Müller advirtió que ajustar los precios muy rápido podría obligar después a hacer correcciones bruscas hacia arriba si la situación cambia.

Si el crudo y el dólar se mantienen en los niveles actuales, la rebaja de más de 100 pesos por litro debería verse en las bombas durante la segunda semana de julio. Para un estanque de 45 litros, el tamaño típico de un auto de paseo, eso representa un ahorro cercano a los 4.500 pesos por llenado.