Primero fue Qatar y luego Australia en una jornada de sorpresas en el Mundial. La selección de Australia sorprendió al vencer por 2-0 a Turquía en el debut del Grupo D, un resultado que deja a los otomanos en una situación comprometida y catapulta a los australianos como inesperados protagonistas del día.

El partido, disputado en Vancouver, estuvo marcado por el orden defensivo y la eficacia de los dirigidos por Tony Popovic. La clave del triunfo australiano fue la solidez en el fondo y la capacidad de aprovechar los espacios para lanzar ataques veloces.

A pesar de que Turquía dominó la posesión con un 72%, la defensa de Australia y las intervenciones del arquero Patrick Beach resultaron decisivas para mantener el arco en cero y contener los numerosos intentos de los turcos, liderados por un voluntarioso Arda Güler. PUBLICIDAD Tras un primer cuarto de hora de dominio turco, la dinámica cambió abruptamente con el primer gol australiano.

En el minuto 26, Nestory Irankunda culminó una contra letal y definió con precisión ante el portero rival, adelantando a su equipo en el marcador. El tanto fue un golpe anímico para los de Vincenzo Montella, que no lograron transformar su mayor control del balón en ocasiones claras.

Turquía intentó reaccionar y generó peligro, especialmente a través de Güler. Pese a los intentos, los australianos se mantuvieron firmes y supieron aguantar la presión durante el resto de la primera mitad.