Las cifras que publicó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) no dejaron mucho espacio para el optimismo. El Índice de Producción Industrial (IPI, que mide la actividad de la minería, la manufactura y el sector energético) cayó 7,5% en mayo frente al mismo mes de 2025, según reportó Diario Financiero, acumulando una racha de ocho meses seguidos sin poder recuperarse.
El sector que más incidió en el retroceso fue la minería, que bajó 10,6% anual. La causa directa es la menor extracción y procesamiento de cobre: el segmento minero metálico retrocedió 13,0%, un golpe duro para el principal producto de exportación del país.
La manufactura tampoco tuvo una buena pasada. La producción de ese sector cayó 7,2% en doce meses, con la elaboración de alimentos como el rubro más afectado, que retrocedió 10,9%. Las fábricas que producen lo que comemos generaron casi 11% menos que en mayo del año pasado.
El único contrapeso positivo llegó del sector de electricidad, gas y agua, medido por el Índice de Producción de Electricidad, Gas y Agua (Ipega). Ese indicador avanzó apenas 1,0% anual, impulsado por la generación en centrales solares, que llevó al segmento eléctrico a crecer 1,7%.
En el frente del consumo, las señales también apuntaron a una desaceleración. El Índice de Actividad del Comercio (IAC) subió 1,6% en mayo respecto al año anterior, menos de la mitad del 3,2% que había anotado en abril. Los chilenos siguieron comprando, pero con menos fuerza.
Dentro del comercio, el minorista fue el más dinámico, con una expansión de 4,6% anual, empujada por las ventas por internet. Las transacciones de vehículos automotores y sus repuestos también aportaron al resultado, con un alza de 3,1%. En cambio, el comercio mayorista, el que vende a otras empresas, retrocedió 2,1%, arrastrado por la menor venta de combustibles.
Las ventas de supermercados crecieron 2,6% en mayo y acumulan una expansión de solo 0,6% en los primeros cinco meses del año. La industria lleva ya ocho meses consecutivos sin encontrar el piso, mientras el consumo de los hogares avanza, pero sin el impulso suficiente para compensar ese peso.
