Santiago se ubicó durante los últimos días entre las cinco ciudades con peor calidad del aire del mundo, según los registros de la plataforma de monitoreo IQAir, convirtiéndose además en la única urbe latinoamericana presente en ese grupo. El escenario coincide con una nueva preemergencia ambiental en la capital y con una temporada que ya acumula más episodios de este tipo que los registrados durante todo el año pasado.
Desde Greenpeace manifestaron preocupación por los niveles de contaminación y advirtieron que Santiago ha llegado a registrar indicadores peores que los observados en ciudades de países como China, India y Pakistán, conocidos por sus altos niveles de polución. La organización explicó que gran parte del problema está relacionado con la presencia de material particulado fino PM2.5, considerado uno de los contaminantes más dañinos para la salud debido a que puede ingresar profundamente a los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo.
Según detalló la entidad, la exposición a este tipo de partículas está asociada a enfermedades respiratorias, cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, cáncer pulmonar y muertes prematuras, entre otras afecciones. Por otro lado, Greenpeace cuestionó la paralización de una actualización de la norma de calidad del aire que había sido aprobada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático, y que contemplaba límites más exigentes para el material particulado y criterios actualizados para la declaración de episodios críticos.
De acuerdo con la organización, el decreto fue ingresado a la Contraloría en marzo de este año para su tramitación, pero posteriormente fue retirado. Tras ello, Greenpeace llamó a acelerar las medidas destinadas a reducir la contaminación atmosférica y sostuvo que la posición que ocupa Santiago en los rankings internacionales refleja la necesidad de avanzar en estándares más estrictos para proteger la salud de la población.