La minería suele asociarse a grandes operaciones, equipos de alto tonelaje y faenas ubicadas en lugares remotos. Pero una parte creciente del valor que genera esta industria ocurre lejos del rajo.

Está en el conocimiento, la ingeniería, el desarrollo tecnológico y la capacidad de resolver problemas complejos que luego viajan a distintos lugares del mundo. Ahí está ocurriendo algo que todavía no tiene suficiente visibilidad.

Cada vez más mujeres lideran empresas proveedoras, desarrollan tecnología y abren mercados para soluciones creadas en Chile. Trabajan en inteligencia artificial, automatización, analítica de datos y monitoreo avanzado, llevando innovación a una industria que enfrenta exigencias crecientes en productividad, seguridad y sostenibilidad.

Según datos de SUBREI y ProChile, el 26,4% de las empresas proveedoras mineras con exportaciones en 2023 fueron lideradas por mujeres. Esas compañías exportaron US$346 millones, representaron el 28,5% de los envíos del sector y crecieron un 54,2% respecto del año anterior.

Detrás de esas cifras hay equipos que construyen relaciones comerciales en otros países y adaptan tecnologías a nuevas realidades. No es casualidad que Perú concentre el 41,8% de las exportaciones de empresas lideradas por mujeres, seguido por México, Brasil y Argentina.