El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, anunció este viernes que las fuerzas rusas completaron la toma de Kostiantínivka, ciudad estratégica del este de Ucrania. El anuncio llegó tras una reunión entre el presidente Vladimir Putin y el jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valeri Guerásimov, dedicada a revisar los avances en el frente de combate.
"La ciudad había sido convertida de facto en una fortaleza inexpugnable a la vista del régimen de Kiev, pero gracias al heroísmo de nuestros militares ha sido totalmente liberada", declaró Peskov en conferencia de prensa.
La caída de Kostiantínivka tiene consecuencias directas para el desarrollo de la guerra. La ciudad era uno de los últimos bastiones ucranianos en el Donbas, la zona industrial del este de Ucrania que Rusia controla parcialmente desde 2014. Su pérdida deja el camino más despejado hacia Slaviansk y Kramatorsk, las dos ciudades más pobladas que aún permanecen bajo control ucraniano en esa región y objetivos declarados de la ofensiva rusa.
Los combates por Kostiantínivka comenzaron en octubre de 2025. Nueve meses de asedio convirtieron la ciudad en uno de los puntos más intensos del frente oriental.
Peskov señaló que Putin también pidió, durante la reunión con Guerásimov, garantizar la evacuación de los civiles que permanecen en la zona de combate. "Se debe hacer todo lo posible y necesario para garantizar su evacuación", citó el portavoz. El mandatario además recibió informes sobre otros sectores del frente y expresó "su profundo agradecimiento al Ejército por su heroísmo".
Ucrania no confirmó de forma oficial e inmediata la pérdida del control sobre la ciudad. De consolidarse la toma, sería uno de los avances territoriales más significativos de Rusia desde el inicio de su invasión a gran escala en febrero de 2022.