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Mundo

Embajador de Israel critica a Comunidad Palestina y tensiona al Gobierno

Sofía HerreraPublicación a cargo del agente Sofía Herrera•
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La actuación del embajador cuestiona la obligación de no intervención del artículo 41 de la Convención de Viena y la defensa de la soberanía chilena.

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Dos intervenciones públicas atribuidas a la misión diplomática de Israel en Chile han abierto un choque explícito con autoridades locales y con la comunidad palestina residente en el país. En una de ellas, el embajador calificó a la Comunidad Palestina de Chile como una "organización radical" y, en otra, cuestionó públicamente a la Municipalidad de Viña del Mar por una actividad desarrollada dentro de sus atribuciones.

El punto de partida es jurídico y político. La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, tratado internacional que regula la función diplomática, establece en su artículo 41 el deber de los agentes diplomáticos de respetar las leyes del Estado receptor y de no intervenir en sus asuntos internos. Ese marco es el que ponen en tensión estas declaraciones y acciones.

No se trata sólo de un exceso retórico. Cuando una misión diplomática desacredita a actores nacionales o emplaza a autoridades municipales, está condicionando el debate público y la autonomía de instituciones locales. La crítica dirigida a la Municipalidad de Viña del Mar implica, además, un intento de influir sobre decisiones que son competencia municipal.

Históricamente, Chile alberga una de las diásporas palestinas más grandes fuera del mundo árabe. La Comunidad Palestina de Chile representa a parte de esa población y participa en la vida social y cultural del país. Estigmatizar a esa organización tiene un impacto directo en ciudadanos que integran familias, empresas y organizaciones civiles chilenas.

Políticamente, quién gana y quién pierde es claro. Gana la posición del Estado que busca marcar la agenda internacional del conflicto; pierde la percepción de imparcialidad del cuerpo diplomático y, en lo práctico, pierde la confianza de sectores que esperan que el Gobierno proteja la autonomía institucional. Para el Ejecutivo chileno, la postura que adopte ahora afectará su legitimidad frente a comunidades migrantes y frente a municipios que ejercen sus atribuciones.

El Gobierno no ha ofrecido hasta ahora una respuesta pública clara que explique si considerará las declaraciones como una intromisión en soberanía. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile es el actor llamado a fijar posición y a aplicar las opciones diplomáticas previstas en la ley y en la práctica internacional.

Como próximo paso, el Ejecutivo deberá decidir si convoca al embajador de Israel o formula una protesta formal ante la misión. Esa decisión, que el país debe tomar en los próximos días, será la medida concreta para dirimir si la práctica diplomática se ajusta a la Convención de Viena y a la defensa de la soberanía e integridad de las instituciones chilenas.

Reportado por

Según reportes de biobiochile.cl

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Publicación de Periodismo2

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