La violencia criminal en el norte del Perú continúa escalando y golpeando con fuerza a pequeños emprendedores. Esta vez, una cevichería en Tumbes se convirtió en el nuevo blanco de una organización de extorsionadores que no solo exige dinero, sino que también recurre a explosivos para sembrar temor.

El ataque ocurrió en horas de la madrugada y quedó registrado por cámaras de seguridad, evidenciando el nivel de planificación de los delincuentes. El caso no es aislado.

En lo que va del 2026, se han reportado cerca de 120 atentados en Tumbes, una cifra que refleja una preocupante tendencia: prácticamente un ataque por día. La situación ha generado alarma entre los comerciantes, quienes aseguran vivir bajo constante amenaza, mientras las autoridades intentan contener una ola delictiva que ya ha provocado cambios en el alto mando policial.

PUBLICIDAD Extorsión, dinamita y miedo: así operan las bandas criminales en Tumbes El atentado más reciente tuvo como objetivo una cevichería ubicada en la intersección de las calles Arica y Piura. De acuerdo con el registro de las cámaras de seguridad, un sujeto merodeó la zona en al menos tres ocasiones antes de colocar un artefacto explosivo que detonó minutos después.

El hecho ocurrió durante la madrugada, una modalidad recurrente utilizada por los delincuentes para amedrentar sin causar víctimas directas, pero generando un fuerte impacto psicológico. El propietario del negocio venía siendo víctima de extorsiones desde abril, cuando comenzó a recibir amenazas en las que le exigían el pago de 12 mil dólares a cambio de no atentar contra su vida, su familia o su establecimiento.