La advertencia del CFA: si no mejora la situación fiscal, Chile perdería la capacidad de enfrentar crisis globales “Estamos en el momento de ejecutar acciones que aún pueden ser realizadas de forma planificada y ordenada”, dijo la presidenta del CFA, Paula Benavides. El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) llevó a cabo el balance de su gestión durante 2025 y aprovechó la instancia para reiterar su mensaje de la necesidad de fortalecer el escenario fiscal de Chile.

“Las presiones fiscales se han vuelto cada vez más relevantes; queremos aprovechar esta cuenta pública para reiterar los planteamientos más recientes que ha realizado el CFA en favor de la sostenibilidad fiscal”, dijo la presidenta del CFA, Paula Benavides, en su discurso. En su alerta, Benavides destacó que la sostenibilidad fiscal constituye una condición esencial para el desarrollo del país, ya que permite dar continuidad a políticas públicas, sostener el crecimiento económico, resguardar la estabilidad macroeconómica y enfrentar de mejor manera escenarios adversos.

“Hoy enfrentamos una situación de estrés fiscal prolongado, con nulas holguras fiscales en el mediano plazo, niveles de deuda cercanos al umbral prudente y fondos soberanos en niveles inferiores a los recomendados internacionalmente. En ese contexto, es fundamental avanzar con responsabilidad y visión de largo plazo”, señaló.

En ese escenario, la economista sostuvo: “Estamos en el momento de ejecutar acciones que aún pueden ser realizadas de forma planificada y ordenada. En el caso de que la senda de consolidación fiscal se siga postergando, nos podríamos quedar sin espacios para absorber choques adversos a nivel global, con impactos en el empleo, la inflación y la sostenibilidad de políticas públicas”.

Así, Benavides apuntó que “estabilizar la deuda bajo 45% del PIB requiere converger a equilibrio en el Balance Estructural”, y que “el menor dinamismo del crecimiento en los últimos años, junto con los incumplimientos de la regla de Balance Estructural, han situado al país en una posición más compleja dentro del grupo de economías comparables, con bajos niveles de deuda pública y buenas calificaciones crediticias. En efecto, entre 2007 y 2024, la deuda bruta del Gobierno Central de Chile aumentó de 3,9% a 41,5% del PIB”.