El dólar comenzó este viernes con pérdidas en el mercado local, tocando los $923,6 en sus primeras operaciones, mientras los inversionistas digieren el reporte de empleo publicado el jueves en Estados Unidos. La sesión llega marcada por un factor atípico: Wall Street permanece cerrado hoy porque el 4 de julio, fecha en que EE.UU. cumple 250 años de independencia, cayó este año en sábado, por lo que el feriado se trasladó al viernes.
A nivel externo, el dólar cede terreno frente a las principales divisas del mundo: el índice dólar, que mide su fortaleza global, retrocedía 0,1% hasta 100,8 puntos. El cobre subía 0,8% a US$ 6,22 por libra en la bolsa Comex (el mercado de metales de Nueva York, adscrito al grupo CME). Con los operadores estadounidenses fuera de juego, se esperan flujos acotados durante la jornada.
El detonante viene del jueves: el reporte de nóminas no agrícolas de junio en EE.UU., que mide la creación de empleos fuera del sector agropecuario, decepcionó con una lectura que llegó a la mitad de lo esperado por los economistas. La tasa de participación laboral cayó a mínimos de cinco años, o de cinco décadas si se excluye el período de la pandemia de Covid-19. Esas señales de debilidad redujeron las apuestas a que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, subiría sus tasas de manera inminente, aunque el mercado sigue descontando algún ajuste antes de fin de año.
A pesar de eso, el peso chileno no logró aprovechar la caída del dólar. El jueves, el tipo de cambio intentó bajar, pero el descenso se evaporó por completo. El problema tiene raíces locales: Chile acumula cinco meses de contracción de la actividad económica y el desempleo se sitúa en máximos de cinco años. Esa combinación mantiene viva la presión para que el Banco Central recorte sus tasas de interés. Cuando se anticipa una baja de tasas domésticas, el peso pierde atractivo para los inversionistas que buscan rendimiento, y el dólar no cede.
Los agentes extranjeros llevan seis jornadas consecutivas apostando contra el peso en el mercado de derivados local, el espacio donde los inversionistas pactan contratos para comprar o vender divisas a futuro. Su posición neta ha crecido en US$ 3.800 millones en ese lapso, para alcanzar los US$ 14.400 millones en contra del peso, el nivel más agresivo registrado desde fines de 2020, según datos del Banco Central con información al miércoles.
