Con el Black Sale en Chile a la vuelta de la esquina, desde el 30 de marzo al 5 de abril, Mastercard hace un llamado a la compra segura y consciente. Una encuesta de la compañía revela un desafío emergente en América Latina y el Caribe: si bien los consumidores demuestran una alta confianza en sus habilidades digitales (80% se siente capaz de protegerse online), el fraude y las estafas, especialmente los impulsados por Inteligencia Artificial (IA) como deepfakes y clonación de voz, son su principal preocupación (47%).
Este estudio destaca cómo el fraude impulsado por IA está redefiniendo la seguridad en un momento en que los pagos digitales se consolidan en la vida diaria. Aunque la conveniencia impulsa la adopción de tarjetas de débito (89%), crédito (84%), transferencias en tiempo real (79%) y billeteras digitales (74%).
El 43% de los encuestados considera el fraude por IA una amenaza alarmante, intensificando la tensión entre confianza y cautela. “Mientras la región continúa su camino de transformación digital, las personas viven en una doble realidad: son seguras, cada vez más expertas en lo digital y abiertas a la innovación, pero también conscientes de que las estafas se están volviendo más sofisticadas”, señaló Nahuel Bello, vicepresidente de Soluciones de Seguridad para Mastercard América Latina y el Caribe.
“Estos datos refuerzan la oportunidad colectiva de cerrar la brecha de confianza con soluciones que ayuden a las organizaciones y a los consumidores a adelantarse a las amenazas.” Para combatir esta evolución del fraude, Mastercard invierte en proteger cada interacción, no solo las transacciones. La compañía ha destinado $11 mil millones en ciberseguridad durante los últimos cinco años, utilizando inteligencia artificial, analítica avanzada y modelado de comportamiento para anticipar y prevenir amenazas.
Un ejemplo es Mastercard Threat Intelligence, una solución pionera que aplica inteligencia de amenazas a gran escala para que los bancos detecten y respondan a fraudes emergentes. Los consumidores confían ampliamente en instituciones como los bancos (89%) y redes de pago como Mastercard (82%) para salvaguardar su dinero y datos.