Tiger Woods vive una transición en su carrera tras múltiples operaciones y su última aparición en The Open Championship en julio de 2024, torneo mayor disputado en Royal Troon, Escocia.
El panorama físico es el centro de su rutina. Woods acumula siete operaciones de columna, incluido un reemplazo de disco en 2023, y secuelas en el tendón de Aquiles. En entrevistas a medios estadounidenses admitió, cito, “He tenido una espalda fusionada y ahora un reemplazo de disco, así que es complicado”. También reconoció que la edad pesa: contempla jugar en circuitos de veteranos en caso de necesitar un carrito, pero no lo considera para el PGA Tour, el principal circuito profesional de Estados Unidos.
En lo deportivo, su objetivo declarado es llegar al Masters 2026. Esa meta condiciona su preparación, que hoy se centra en recuperar fuerza y resistencia con trabajos específicos de gimnasio y control fisioterapéutico, para soportar las 72 hoyos al más alto nivel. Su última participación en un grande fue en The Open de 2024, donde dejó abierta la posibilidad de retorno pero sin plazos firmes.
La dimensión humana también pesa. Más allá de sus 15 majors y de las 82 victorias en el PGA Tour, Woods sigue de cerca el desarrollo de su hijo Charlie en el golf universitario, lo que replantea su foco entre competir y acompañar la carrera de la próxima generación.
Análisis táctico y de calendario: las limitaciones físicas modifican su agenda. Es probable que elija torneos con campos menos exigentes en marcha y que priorice preparaciones a largo plazo para momentos puntuales, como los majors. Si opta por jugar en el circuito de veteranos, el PGA Tour Champions, competiría en eventos con ritmos y exigencias distintas, lo que le permitiría gestionar mejor cargas y recuperación.
Perspectiva para Chile y Sudamérica. Un eventual regreso de Woods atraería la atención de la legión sudamericana, incluidos aficionados chilenos y profesionales nacionales. Para el golf chileno, que ya sigue a figuras como Joaquín Niemann en el PGA Tour, la presencia de Woods en majors mantiene el interés continental por los grandes eventos y ofrece un punto de conexión entre las generaciones.
En resumen, la ecuación de Woods hoy combina rehabilitación, gestión de calendario y la nueva prioridad familiar, con una meta concreta en el horizonte: volver a competir al nivel de un major, especialmente el Masters 2026.