El 14 de abril, el Consejo de Presidentes del fútbol chileno eligió, con polémica, a cuatro dirigentes para conformar el nuevo Consejo de la Federación de Fútbol, el organismo que debía liderar la implementación de la ley de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Dos meses después, ese Consejo nunca ha sido convocado a reunión, pese a que los plazos legales ya están corriendo.

Los cuatro elegidos fueron Cecilia Pérez, presidenta de Universidad de Chile; Aníbal Mosa, presidente de Colo Colo; Jorge Uauy, de Palestino, y Cristian Ogalde, de Magallanes. La ausencia más notada fue la de Juan Tagle, expresidente de Cruzados, la sociedad que gestiona el fútbol de Universidad Católica.

El propósito era que el Consejo actuara como interlocutor de los clubes ante la ANFP (Asociación Nacional de Fútbol Profesional) y la Federación durante la adecuación a la nueva ley, que entre otras cosas obliga a separar ambas instituciones. Sin embargo, la coordinación nunca llegó.

"No hemos tenido ninguna convocatoria hasta el momento", admitió uno de sus integrantes. De acuerdo con los miembros del Consejo, la responsabilidad de citar a sesión recaería en la Federación y en la directiva de la ANFP.

La situación inquieta a varios dirigentes del fútbol chileno. La ley SAD ya tiene plazos vigentes y este año se realizarán elecciones de directiva en la ANFP, lo que añade presión política a un proceso que acumula retrasos.

En abril también se conformó una comisión técnica para trabajar los detalles de la implementación. La integran Eduardo Olivares (San Felipe), Marco Antonio Díaz (Deportes Antofagasta), Raúl Jélvez (Deportes Temuco), Felipe Muñoz (Rangers), Pablo Hoffman (O'Higgins), José Ramón Correa (Universidad de Chile), Hernán Rosenblum (Huachipato) y Eduardo Ugarte (Colo Colo).