Contraloría ordenó al Hospital de Calama reparar más de $2.353 millones por pagos improcedentes La fiscalización detectó que, entre 2023 y 2025, el recinto pagó dicho monto a una empresa por servicios de aseo y vigilancia, sin acreditar la realización de las labores contratadas. La Contraloría Regional de Antofagasta detectó que el Hospital Carlos Cisternas de Calama efectuó, entre 2023 y 2025, gastos improcedentes por más de $2.353 millones por servicios de seguridad y vigilancia no acreditados.

Esto, como parte de los resultados del Informe N°673 de 2025, que identificó diversas irregularidades en procesos de contratación, ejecución de servicios y control financiero de dicho establecimiento de salud. En el documento se verificó que el Hospital celebró contratos mediante licitaciones públicas y tratos directos por montos que obligan al trámite previo de toma de razón ante esta Contraloría, sin que dichas actuaciones fueran enviadas al ente fiscalizador para su aprobación, lo que significó que dichos convenios desde su inicio presentaran errores en su formulación.

Además, en el informe se señala que el recinto hospitalario efectuó pagos en distintas líneas de servicio pese a no contar con respaldos suficientes que permitan validar su procedencia. A modo de ejemplo, figuran $783.330.661 asociados a servicios de vigilancia y seguridad, sin documentación que acredite su realización, tales como contratos o asignación de personal correspondiente.

También aparecen pagos por $684.523.100 en servicios de aseo, cuya ejecución no pudo ser debidamente verificada y, adicionalmente, se indican otros desembolsos por $393.919.521 en “Gastos Generales”, con antecedentes que no permiten establecer la procedencia y razonabilidad del gasto. Del mismo modo, se identificaron pagos en exceso correspondientes a duplicidades y errores no detectados oportunamente por las unidades encargadas de la validación financiera.

Según el informe, el hospital también suscribió diversos contratos para la prestación de servicios administrativos, de seguridad y provisión de insumos. En estos procesos se verificó, por ejemplo, la insuficiencia de documentación de respaldo para acreditar la prestación efectiva de los servicios.