Cinco caídas consecutivas del Imacec, el índice que mide mensualmente la actividad económica del país, pusieron al gobierno en alerta. La respuesta llegó esta semana con el anuncio de un plan de reactivación liderado por los ministerios de Economía y Trabajo, que combina la agilización de permisos para inversionistas con apoyo económico directo a las empresas.

"Estamos trabajando en un plan económico integral, que pretende poner en movimiento una economía que ha estado más de 12 años sin crecer", declaró un secretario de Estado. Las metas que fijó el Ejecutivo son ambiciosas: una expansión anual del 4% y la creación de 300 mil nuevos empleos permanentes.

El diagnóstico de partida es preocupante. El desempleo nacional alcanza el 9,4%, cifra que el propio gobierno calificó como el "talón de Aquiles" de la economía. Para enfrentarlo, el secretario de Estado delineó dos ejes: los proyectos de reconstrucción, que generarían empleo a corto plazo, y la simplificación de permisos, que hoy convierten la apertura de un negocio en un proceso interminable, a pesar de que constituir una empresa legalmente tarda solo un día.

Como medida inmediata, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, confirmó el lanzamiento de 5.000 subsidios a la contratación. El beneficio equivale a aproximadamente el 50% del ingreso mínimo mensual, unos 270 mil pesos por cuatro meses, y estará disponible para cualquier tipo de trabajador o trabajadora sin distinción. "Es un primer paso, porque estamos recabando más recursos con los gobiernos regionales", explicó Rau.

La preocupación por la desaceleración también llega desde el sector privado. La CPC, Confederación de la Producción y el Comercio, que reúne a los principales gremios empresariales del país, manifestó alarma por el deterioro económico acumulado desde mediados del año pasado. Su presidenta, Susana Jiménez, fue una de las voces que alertó sobre el escenario.

La primera fecha concreta del plan llega a mediados de julio, cuando el Sence, el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, activará la plataforma digital para administrar los nuevos subsidios. La disponibilidad de fondos adicionales dependerá de las negociaciones que el Ministerio del Trabajo mantiene con los gobiernos regionales.