Microsoft anunció que a partir del 1 de agosto subirá los precios de sus consolas Xbox en todo el mundo. Los modelos de 512 GB tendrán un alza de US$100 y los de 1 TB aumentarán US$150. Además, la compañía descontinuará su modelo de 2 TB, que sale del catálogo sin reemplazo.

El anuncio se produce horas después de que Apple subiera entre un 15% y un 25% los precios de sus computadores Mac y tabletas iPad. Ambas compañías apuntan al mismo culpable: el encarecimiento acelerado de chips de memoria y almacenamiento, componentes que según la firma de análisis tecnológico TechInsights se han cuadruplicado en precio durante los últimos 12 meses. El motor de esa presión es la demanda de los grandes centros de datos de inteligencia artificial (IA), que compiten por los mismos insumos que usan los fabricantes de electrónicos de consumo.

No es el primer ajuste de este ciclo. En octubre pasado, Microsoft ya había subido el precio de sus Xbox entre US$20 y US$70 en Estados Unidos. "Esperábamos que otro aumento de precio no fuera necesario, y hemos pasado los últimos meses trabajando con proveedores en opciones", señaló la empresa en un comunicado. El resultado fue insuficiente.

Lo que complica aún más la situación es el modelo de negocio de las consolas. A diferencia de los teléfonos o computadores, donde el fabricante obtiene un margen en la venta del dispositivo, las Xbox habitualmente se comercializan a pérdida o al costo de producción. "Las consolas típicamente no se venden con ganancia, sino por menos de lo que cuestan fabricarlas", explicó la compañía, lo que deja escaso margen para absorber alzas en los insumos.

Para mitigar el impacto, Microsoft anunció alternativas de financiamiento. Los compradores podrán pagar en cuotas de corto plazo sin interés en las tiendas de la compañía, u optar por financiamiento al 0% de interés anual por hasta 12 meses en compras realizadas a través de Amazon. La empresa también trabaja con socios comerciales para ofrecer consolas usadas a precios rebajados, con posibilidad de entregar el equipo actual como parte de pago a cambio de efectivo o crédito en tienda. Según la propia compañía, los precios de los componentes podrían duplicarse nuevamente hacia el otoño boreal de 2027.