En Estados Unidos, el consumo regular de cannabis ya supera la proporción de personas que beben alcohol a diario. Así lo reporta el Informe Mundial sobre Drogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), difundido este viernes en Viena. El organismo atribuye esa transformación directamente a las políticas de legalización que se han expandido en América del Norte.

El documento establece que el cannabis es la droga más consumida del mundo, con 256 millones de usuarios en 2024. En una década, esa cifra creció un 40%. El organismo vincula el alza con marcos legales que redujeron la percepción de riesgo y normalizaron el consumo.

Ese proceso tiene un nombre en el informe: "normalización gradual". La legalización baja las barreras de entrada, lo que eleva el consumo. El consumo más extendido cambia la percepción social de la droga, lo que facilita nuevas regulaciones. En Norteamérica, donde el 20,5% de la población adulta ya consume cannabis, ese ciclo lleva décadas.

Más de 20 estados de EE.UU., junto con Canadá y Uruguay, han legalizado el uso recreativo del cannabis. La medida choca con los tratados internacionales vigentes, que solo permiten su uso médico o científico. Uruguay fue el primer país del mundo en dar ese paso a nivel nacional, en 2013. Desde entonces, el debate se instaló en buena parte de América Latina, incluido Chile.

El informe también expone un efecto no previsto: la competencia con el mercado negro. Las cadenas ilegales respondieron al mercado regulado ofreciendo productos más potentes y más baratos, lo que les permitió retener a parte de sus clientes. El resultado es un mercado dual donde la sustancia circula por dos vías.

El reporte además elevó a 331 millones el total de consumidores de drogas en el mundo durante la última década. Para el cannabis, el 4,8% de las personas de entre 15 y 64 años lo consumió en 2024, frente al 3,8% de diez años antes. La ONU consideró preocupante esa brecha, dado que el uso recreativo sigue prohibido bajo los tratados internacionales.