El nuevo informe de perspectivas económicas de la OCDE alertó una desaceleración del crecimiento del país, que pasará del 2,6% registrado en 2025 al 1,7% este 2026: medio punto menos que el 2,2 pronosticado en el análisis previo, de diciembre. El documento plantea que el consumo privado y la inversión seguirán creciendo, pero el aumento de los costos energéticos, el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y la consolidación fiscal lastrarán la actividad.

En cuanto a la inflación, la OCDE señaló que aumentará temporalmente debido al incremento de los costos del combustible y el transporte, pero prevé que se modere del 4,2% en 2025 al 3,8% en 2026, y al 3,2% en 2027. Asimismo, recomendó que Chile debe construir sus colchones fiscales al tiempo que mantiene medidas de apoyo focalizadas y temporales en el ámbito energético, para preservar los incentivos y sostener los costos.

Para impulsar el crecimiento, será necesario adoptar reformas que desbloqueen la inversión, aumenten la participación en el mercado laboral y refuercen el aprendizaje permanente y la recualificación laboral, a fin de ayudar a los trabajadores a adaptarse a los cambios impulsados por la IA, la automatización y la transición verde. "La aplicación eficaz y oportuna de la reforma del sistema de permisos sectoriales debería ser una prioridad, ya que contribuirá a reactivar la inversión, con especial repercusión en los sectores energético y de infraestructuras", consignó el informe.

Igualmente, planteó que "sigue siendo necesario aplicar una consolidación fiscal para reconstruir los colchones existentes, al tiempo que las nuevas reformas deberían financiarse o introducirse de forma gradual, de manera que no socaven el necesario ajuste fiscal". No obstante, advirtió que "cualquier medida adicional para amortiguar el aumento de los precios de la energía debería seguir siendo focalizada y temporal, a fin de limitar los costos fiscales y preservar los incentivos".

La cifra llega justo después de que se conociera el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de abril, que anotó una caída de 1,2% respecto al mismo mes del año anterior, completando cuatro meses de contracciones seguidas. Situación que no se repetía desde la pandemia.