El homicidio de un niño de 12 años durante una encerrona en San Bernardo reabrió el debate sobre el rol de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) en la seguridad pública. El llamado a desplegar militares en las calles se volvió transversal, pero el presidente José Antonio Kast cerró la puerta a esa posibilidad el jueves.
"La solución fácil, la solución populista, es pedir FF.AA. en la calle, en cualquier lugar", dijo Kast en un punto de prensa, reconociendo que un estado de excepción sería la única vía institucional para justificar ese despliegue, y descartando también esa ruta.
La respuesta no tardó en encender roces. Franco Parisi, líder del Partido de la Gente (PDG), cuestionó que Kast "no saque a los militares a la calle, como lo prometió y como se lo han pedido". El fundador del partido y excandidato presidencial ofreció dos lecturas del rechazo.
La primera apunta al mando militar: Parisi dijo que el comandante en jefe del Ejército, Pedro Varela, podría haberle dicho que no, tal como ocurrió con el expresidente Sebastián Piñera. "Hay que cambiarlo de inmediato, porque eso es demostrar quién manda en Chile", advirtió.
La segunda gira en torno al caso del conscripto Carlos Robledo, quien cumple condena en La Serena por abatir a Romario Veloz durante el estallido social de 2019. Parisi interpretó que Kast teme repetir ese escenario, donde un soldado terminó procesado por actuar en servicio. Su propuesta fue concreta: que el mandatario ejerza el indulto presidencial en favor de Robledo. "Si el Presidente Kast está convencido de que es inocente, tiene que indultar a ese militar y no quejarse en las conferencias que da", insistió.
Parisi también recordó que la seguridad fue el eje de la campaña presidencial de Kast. "Prometió seguridad, y no está cumpliendo. Eso claramente tiene un costo político que lo debe asumir siempre el Presidente", sentenció.
Desde la centroizquierda, el senador socialista Juan Luis Castro, integrante de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, apuntó a las contradicciones del mandatario y habló de "volteretas", relevando que el despliegue militar figuraba como una de las propuestas centrales del programa de gobierno de Kast.