La ola de calor que afecta a Europa central dejó esta semana una serie de marcas históricas en Alemania. El Servicio Meteorológico Alemán (DWD, por su sigla en alemán) confirmó que el país superó sus propios récords tanto en temperaturas nocturnas como diurnas, mientras Francia comenzó a revelar el costo en vidas del fenómeno.
El municipio de Kubschütz, en el este alemán, registró 29,4 grados durante la noche del sábado, la temperatura nocturna más alta de la historia en ese país. "Nunca antes tuvimos una mínima tan elevada durante la noche en Alemania", señaló un portavoz del DWD, aunque aclaró que los datos aún requieren verificación formal para hacerse oficiales.
La marca nocturna se sumó al récord diurno certificado el día anterior: 41,5 grados en Drewitz, localidad del municipio de Möckern, en Sajonia-Anhalt, estado federado del este alemán. Ese valor superó los 41,3 grados registrados en Saarbrücken el viernes y dejó atrás la medición histórica del 25 de julio de 2019, cuando las ciudades de Tönnisvorst y Duisburgo alcanzaron 41,2 grados.
Para este domingo, el DWD pronosticó que el calor extremo se concentrará en el este del país, aunque advirtió que el resto del territorio también enfrentará temperaturas elevadas. La alta humedad y el escaso enfriamiento nocturno mantendrán una sensación térmica fuerte o extrema en casi toda Alemania. Se esperan tormentas en el norte durante la jornada y en el oeste y suroeste hacia el final del día.
En Francia, la agencia estatal Santé Publique France, adscrita al Ministerio de Sanidad, entregó el primer balance de víctimas. Según informó BioBío Chile, desde el 24 de junio el país registra cerca de 1.000 muertes adicionales respecto al promedio histórico para esa época del año. El 85% de los fallecidos son mayores de 65 años. Los decesos en domicilio aumentaron un 40% durante el período, según el organismo, que precisó que las cifras aún no están consolidadas.
