En el espacio matutino El Primer Café de Cooperativa, el presidente del Partido por la Democracia (PPD), Raúl Soto, retomó este martes un litigio político que venía arrastrando desde la semana pasada con el diputado republicano Agustín Romero. Esta vez, el cuestionamiento fue más agudo: el Partido Republicano no trabaja para el Presidente de la República, sostuvo, sino para Johannes Kaiser, diputado del Partido Nacional Libertario (PNL).

"La pregunta es: ¿para quién está trabajando Republicanos, si no es para el Presidente Kast? Yo creo que Republicanos hoy día está trabajando para Johannes Kaiser y no para el Presidente Kast", disparó Soto.

La explicación que ofrece el timonel del PPD pasa por la acusación constitucional (AC) contra el ministro Nicolás Grau, que calificó de "exclusivamente política, sin ningún sustento constitucional ni económico". Para Soto, la maniobra ya está "suficientemente deslegitimada" como para prosperar en el Senado, pero igual produce un "daño evidente" al Ejecutivo en un momento en que el Congreso tramita la reforma tributaria y otras iniciativas del programa de gobierno.

Detrás de esa advertencia hay una aritmética parlamentaria tensa. El Gobierno tiene mayoría, pero Soto la describió como "muy frágil", a propósito de las situaciones judiciales que afectan al senador Miguel Ángel Calisto, del partido Demócratas, y a la senadora Camila Flores, de Renovación Nacional (RN). Una resolución adversa en cualquiera de esos casos podría alterar el equilibrio de fuerzas en el Senado.

Para Soto, el comportamiento de Republicanos tiene una sola lectura posible: la presión del ala más dura de la derecha. "Están tan tironeados ideológicamente por esas posiciones más extremas, que se ven obligados a tomar esas posturas", señaló, insinuando que el partido teme perder electorado si no sigue la línea de Kaiser.

La semana pasada, Soto había cuestionado el "retorno de la superioridad moral" a la política chilena, aunque apuntando esta vez hacia el sector conservador. Agustín Romero respondió con ironía ante el "tono conciliador" de su contraparte para, según sus palabras, "decir aberraciones contra uno", y tildó al líder del PPD de "vagón de cola del Frente Amplio y del Partido Comunista". Sobre la alianza con el PNL no dejó margen a la interpretación: "Nuestros aliados naturales son el Partido Nacional Libertario", afirmó.