La discusión sobre el efecto del shock de combustibles en la economía chilena sumó este jueves una nueva voz. Cecilia Cifuentes, economista de la Universidad de los Andes e integrante de la mesa de reactivación laboral convocada por el Gobierno, respondió las declaraciones de Mario Marcel, exministro de Hacienda y expresidente del Banco Central.

Marcel sostuvo que los registros negativos del Imacec (el Índice Mensual de Actividad Económica, que mide el pulso de la economía chilena mes a mes) de abril y mayo se explicaban en parte por el fuerte incremento en el precio de las bencinas registrado en marzo. El razonamiento es directo: cuando la gasolina se encarece de golpe, las familias tienen menos dinero disponible para el resto del consumo, y la actividad cae.

Cifuentes admitió ese impacto en conversación con T13C Radio, pero rechazó que absorber el alza con recursos públicos hubiera sido la mejor salida. "La alternativa hubiera sido aumentar el déficit fiscal, y eso también genera impactos negativos en la actividad, porque tiene un impacto en las tasas de interés", dijo.

Su argumento apunta a los mercados financieros. Si el gobierno hubiera subsidiado el precio de los combustibles para proteger al consumidor, habría necesitado gastar más de lo que recauda. Eso habría generado señales de mayor riesgo para los inversionistas internacionales, derivando en tasas de endeudamiento más altas para el fisco, las empresas y las familias. "Yo creo que la alternativa hubiera sido peor", sintetizó.

Sobre los próximos meses, la economista anticipa alguna mejoría en los indicadores, aunque por un efecto estadístico más que por un repunte real de la actividad. Los datos actuales se comparan contra el mismo período del año pasado, cuando la economía se vio impulsada por el gasto de turistas argentinos en Chile, un fenómeno que la propia Cifuentes calificó en su momento como transitorio. Al normalizarse esa base de comparación elevada, los resultados deberían verse menos deteriorados.

Aun así, la economista puso en duda que Chile alcance un crecimiento del 2% en 2026, la cifra que circula como referencia para el ejercicio.