Exjefa de prensa de Boric y los 100 días de Kast: "El peso del Estado no mide edades" Tatiana Klima analizó el complejo debut de la administración en La Moneda, marcando el choque entre las expectativas de campaña y la realidad del aparato estatal. Tatiana Klima analizó el complejo debut de la administración en La Moneda, marcando el choque entre las expectativas de campaña y la realidad del aparato estatal.
El gobierno del Presidente José Antonio Kast alcanzó el hito de sus primeros 100 días en La Moneda. Lo que durante la campaña se prometió como una administración lista para actuar desde el "día uno", se ha enfrentado a una realidad institucional y externa que ha forzado reajustes en el equipo político y en las prioridades de la agenda.
Tatiana Klima, socia directora de Criteria Comunicación y exdirectora de prensa de Gabriel Boric, analizó este periodo en El Diario de Cooperativa, destacando que la instalación ha sido "claramente mucho más difícil de lo que ellos mismos preveían". Según la experta, el discurso de campaña sobre tener "todo listo" chocó con la complejidad del aparato estatal.
La experta afirmó que ha sido "una instalación claramente mucho más difícil de lo que yo creo que ellos mismos preveían porque pasamos de una campaña en la que reiterativamente el discurso era que teníamos todo listo y que las cosas iban a empezar a funcionar desde el día uno". Klima explicó que "los que estamos en política hace mucho tiempo sabemos que eso no es así y que iba a venir claramente un retroceso de las expectativas, pero teníamos cierta expectativa de que se habían preparado mucho para gobernar y que, por tanto, los temas venían muy madurados, los proyectos de ley muy madurados".
Sin embargo, añadió, "eso no ha ocurrido, sin dejar de lado, obviamente, que hubo esta externalidad de la guerra que evidentemente obligó a superponer una prioridad que quizás no tenían tan clara en campaña. Pero evidentemente ha sido sorpresivo por un lado, pero profundamente yo creo que revelador de lo que significa de verdad llegar a gobernar sin experiencia previa, aunque seas viejo o joven.