Gustavo Alfaro, el entrenador argentino que conduce a la selección de Paraguay en el Mundial de Norteamérica 2026, tomó distancia de una de las medidas más polémicas del torneo: las pausas de hidratación de tres minutos que la FIFA implementó en todos los partidos como respuesta al calor extremo de las sedes norteamericanas. Según informó BioBío Chile, el técnico considera que estas interrupciones son excesivas para un partido de 90 minutos y que agregan una exigencia física adicional a los futbolistas en una etapa avanzada de la temporada.
Alfaro acumula una larga experiencia en selecciones nacionales de la región. Dirigió a Ecuador hasta la Copa del Mundo de Catar 2022, donde la selección ecuatoriana debutó ganando el partido inaugural, y luego pasó por Costa Rica antes de asumir en Paraguay. Su trayectoria le da respaldo cuando afirma que las pausas "cortan la continuidad del juego", una crítica que apunta directamente al formato elegido por la FIFA para proteger a los jugadores del calor.
La medida fue diseñada pensando en las condiciones climáticas de las ciudades anfitrionas de Estados Unidos, México y Canadá, donde las temperaturas en verano pueden ser un factor decisivo para el rendimiento físico. La FIFA la defiende como una precaución sanitaria obligatoria. Alfaro, sin cuestionar ese objetivo, considera que el formato distorsiona el partido y complica la planificación táctica de los equipos.
Paraguay llega a esta polémica con resultados que la avalan sobre la cancha. La selección guaraní superó la fase de grupos al eliminar a Turquía y clasificó a los dieciseisavos de final. En ese camino, el jugador Galarza anotó el gol más rápido del torneo hasta ahora. La delegación también protagonizó otra controversia del Mundial: el volante paraguayo Miguel Almirón fue expulsado al taparse la boca al celebrar un gol, infringiendo la llamada Ley Prestianni, una norma que sanciona ciertos gestos de festejo incorporada para este torneo.
El próximo partido de Paraguay será frente a Australia en los dieciseisavos de final. Alfaro deberá conseguir la continuidad de juego que defiende con las pausas de hidratación incluidas en el cronómetro, en un cruce que definirá si la selección guaraní avanza más lejos en el torneo.
