La primera condena de cárcel efectiva por delito concursal de fraude con facturas, al estilo Factop, por $18 mil millones Jaime Cristi Alfonso, representante legal de la empresa importadora y comercializadora de acero Distac, acumuló tres condenas que suman más de tres años y deberá cumplirlas en prisión, debido a millonarias operaciones a través de la emisión de facturas ideológicamente falsas por adquisiciones simuladas con terceros, para distorsionar el patrimonio de la firma antes de su liquidación. El pasado 29 de mayo, la 4° Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ratificó la condena a prisión contra Jaime Cristi Alfonso, en su calidad de representante legal de la empresa importadora y comercializadora de acero Distac, por delitos cometidos en el proceso de liquidación de la firma.
Cristi, según el fallo de primera instancia del 9° Juzgado de Garantía de Santiago, cometió un fraude con facturas por más de $18 mil millones, por lo cual fue condenado a poco más de tres años de presidio efectivo, constituyéndose en la primera condena de cárcel por un delito concursal, como se llama a aquellos que se realizan bajo la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento publicada en 2014. El origen del caso Los delitos se produjeron en el contexto de los severos problemas financieros en que incurrió la sociedad Comercializadora y Distribuidora de Acero S.A.
(Distac S.A.), domiciliada en Maipú y que se dedicaba a vender acero importado desde Turquía. El 27 de noviembre de 2020, el 14° Juzgado Civil de Santiago declaró la quiebra de Distac, pero en la indagación se detectaron ciertas irregularidades que llevaron al Ministerio Público a presentar cargos por eventuales maniobras fraudulentas destinadas a distorsionar el patrimonio de la compañía antes de su liquidación.
Según pudo acreditar el tribunal, Cristi realizó una serie de operaciones de compraventa que superaban los $18.150 millones, que consistían en la emisión de facturas ideológicamente falsas por adquisiciones simuladas con terceros, facturas que luego eran cedidas a una empresa de factoring, Servicios Financieros Factor Plus, también querellante en el caso, en un esquema similar a lo que ocurría con el mediático caso Factop. Entre quienes simulaban estas operaciones como contrapartes se encontraban los empresarios Pablo Massoud Ladrón de Guevara y Juan Jaime Villanueva Molina.
Dado que las operaciones que respaldaban tales facturas eran inexistentes, la empresa de factoring también resultó defraudada con la liquidación de Distac. El abogado querellante en el caso, Rodrigo Ortiz, quien representa a la liquidadora Loreto Ried, cuenta que a este esquema defraudatorio se sumó además el ocultamiento de la contabilidad de la empresa, pues Cristi negó parcialmente el acceso de Ried a los libros contables.