El exfutbolista y actual dirigente del FC Andorra, Gerard Piqué, protagonizó un incidente con el equipo arbitral durante un partido de la segunda división del fútbol español, en un episodio que quedó consignado en el informe oficial del encuentro y que generó repercusiones posteriores. Lea también: Lanzan convocatoria para presentar ofertas por los derechos audiovisuales y digitales de las competencias Dimayor Los hechos se registraron durante el compromiso entre el conjunto andorrano y el Málaga CF.

De acuerdo con el acta arbitral, Piqué descendió al túnel de vestuarios en el entretiempo del partido, donde se dirigió de manera alterada hacia uno de los asistentes del árbitro principal. Según el reporte, el dirigente expresó su inconformidad por decisiones tomadas durante el desarrollo del juego, particularmente relacionadas con un gol anulado y una acción sancionada dentro del área.

En ese contexto, el documento arbitral recoge varias de las frases pronunciadas por Piqué, entre ellas: “Es un robo histórico” y “Lo voy a subir a Twitter”, en referencia a su intención de hacer públicas las acciones del encuentro. El informe también señala que el exdefensor del FC Barcelona se dirigió al asistente en un tono elevado y con gestos que obligaron a la intervención de personal cercano para contener la situación.

El episodio no pasó a mayores y no se registraron agresiones físicas, pero sí quedó documentado como una conducta inapropiada dentro del marco del reglamento disciplinario. El incidente se produjo en un contexto de tensión por el desarrollo del partido, en el que el FC Andorra se encontraba en desventaja en el marcador.

Las decisiones arbitrales cuestionadas por el dirigente se convirtieron en el eje de su reclamo en el intermedio del encuentro. Posteriormente, el caso fue analizado por los organismos competentes, que tomaron como base el contenido del acta para evaluar posibles sanciones.