El Instituto Nacional del Deporte bloqueó los tres conciertos de BTS previstos en el Estadio Nacional para el 14, 16 y 17 de octubre de 2026. El motivo es técnico: el escenario de 360 grados que proyectaba instalar la productora DG Medios pesa más de 600 toneladas, una carga que los estudios del IND califican de riesgo real para el césped híbrido del coliseo y para su estructura.
El biministro Claudio Alvarado fue el primero en salir a explicar la postura oficial. Señaló que levantar esa estructura implica mantener el recinto cerrado por semanas, lo que comprometería la recuperación de una cancha con menor capacidad de regeneración que en condiciones normales. El Gobierno ofreció alternativas: la Explanada Sur y el Parque Sur, ambos en el mismo entorno del estadio, que DG Medios estaría evaluando.
El tono escaló con las declaraciones de la ministra del Deporte, Natalia Duco. La secretaria de Estado apuntó directamente a la productora: "es imposible cancelar algo que nunca fue confirmado". Según Duco, el IND jamás emitió los decretos de confirmación que habrían dado respaldo formal al uso del recinto. Eso convirtió la venta de entradas de abril, agotadas en minutos, en un paso irresponsable.
Los argumentos del Gobierno van más allá del pasto. Aceptar el show en esas condiciones pondría en riesgo un partido de la Selección Chilena programado para noviembre y la Teletón 2026. Dos compromisos que las autoridades no están dispuestas a sacrificar.
La controversia escaló rápido al Congreso. Parlamentarios de distintos sectores exigieron soluciones que permitan realizar los conciertos sin dañar la infraestructura pública. El ARMY, el club de fans de la banda surcoreana, exige que el Estado y DG Medios asuman responsabilidad frente a quienes ya pagaron por sus entradas.