28.500 clientes de la zona lacustre de La Araucanía llevan horas sin electricidad tras el paso de un temporal de viento que azotó la región con rachas que superaron los 120 kilómetros por hora. Los sectores más afectados son las comunas de Loncoche, Villarrica, Pucón y Curarrehue, donde la infraestructura eléctrica sufrió daños graves que incluyen postes derribados y equipos destruidos.

La distribuidora CGE (Compañía General de Electricidad) desplegó más de 220 brigadas en terreno para hacer frente a la emergencia, equivalentes a 737 personas entre brigadistas y personal administrativo. Para reforzar los trabajos, la empresa trasladó equipos, materiales y personal técnico desde las regiones del Biobío, Ñuble, Maule y Metropolitana, conformando un operativo de alcance nacional.

El daño no se limitó a la red de distribución local. El temporal también afectó la línea de transmisión que conecta Villarrica con Pucón, que está en proceso de reconstrucción por la caída de árboles sobre las redes. A eso se suma el corte de caminos, que dificulta el acceso de las cuadrillas a los sectores más aislados.

Las condiciones climáticas siguen frenando los avances. Durante la mañana de este jueves persistieron los vientos fuertes, lo que obligó a pausar los trabajos en altura para resguardar la seguridad de los trabajadores. CGE indicó que el despliegue de brigadas depende de los informes meteorológicos de las autoridades, que deben certificar condiciones aptas para operar.

El punto más urgente es la atención a los 74 pacientes electrodependientes registrados en la zona, personas cuya salud depende de equipos médicos que requieren electricidad para funcionar. La empresa confirmó que ya contactó a todos ellos e instaló cinco generadores de respaldo en sectores críticos de Curarrehue y Pucón. A esos equipos se sumarán generadores adicionales trasladados desde otras zonas, mientras continúan las reparaciones en las redes afectadas.