Este martes, Universidad Católica recibe a Boca Juniors en el Claro Arena, abriendo la fase de grupos de la Copa Libertadores. Tras el tira y afloja entre Cruzados y CONMEBOL, la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana dio luz verde para que ingresen 2.000 hinchas visitantes. El encuentro promete un lleno total, con la presencia de abonados de la UC, reubicaciones por la llegada de la hinchada rival y la propia barra de Boca. Para contextualizar, CONMEBOL es la Confederación Sudamericana de Fútbol, y la ratificación de la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana, órgano del gobierno regional, contrasta con las negociaciones previas.
El delegado Germán Codina, tras la reunión con las autoridades de la concesionaria Cruzados, señaló: Hubo un ejemplo claro de lo que queremos para el fútbol. Codina añadió que se permitiría el ingreso de los 2.000 hinchas de Boca siempre que Cruzados cumpla con las condiciones acordadas en la mesa de trabajo. Su palabra da cuenta de la presión institucional para evitar que la seguridad se vea comprometida ante un partido de tanta proyección internacional.
Boca Juniors informó el protocolo de entrada para sus fanáticos. Se exige registrarse en el Registro Nacional de Hinchas (RNH) y completar un enrolamiento biométrico, con reconocimiento facial al ingresar. Además, será obligatorio presentar el pasaporte vigente al personal de control. En lo operativo, el perímetro de acceso de los visitantes estará por Av. República de Honduras, con el ingreso de los 2.000 hinchas en la Tribuna Ignacio Prieto Norte, puertas 64 a 67. Por motivos de seguridad, el acceso de la hinchada transandina estará estrictamente resguardado para evitar incidentes, en una gestión que ya se ha visto reflejada en otros duelos de alto perfil en el Claro Arena.
La expectativa es alta: se proyecta un estadio colmado, debido a la combinación de abonados, reubicaciones por presencia visitante y la atención de la barra de Boca. Este choque abre el grupo y pone a prueba la logística de seguridad que exige la Libertadores en Chile, en un contexto de mayor rigidez para el ingreso de público extranjero. En lo táctico, la UC deberá lidiar con la presión alta y la solvencia ofensiva de Boca, mientras intenta aprovechar los momentos de control para sumar puntos en su casa, reforzando la idea de que la Libertadores también es una historia de gestión, disciplina y emociones dentro de la cancha.