El FMI advierte que la guerra en Medio Oriente es “una nueva fuente de presión fiscal a un panorama mundial ya de por sí tenso” El organismo indicó que la deuda pública bruta mundial alcanzó el 94% del PIB en 2025 y, de mantener esta trayectoria, alcanzará el 100% en 2029, mismo nivel post Segunda Guerra Mundial. Noticias destacadas Además de ajustar sus proyecciones para la economía global este martes, hoy miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI) también entregó sus perspectivas fiscales para el mundo en un contexto de incertidumbre debido al conflicto en Medio Oriente.
En su Monitor Fiscal, el organismo advierte que los países llegan a enfrentar los impactos de la guerra ya desde una posición más débil fiscalmente. “La evolución de la deuda pública mundial no mejoró de forma significativa en 2025, y el estallido de la guerra en Medio Oriente ha añadido una nueva fuente de presión fiscal a un panorama mundial ya de por sí tenso”, indicaron los autores del informe, entre ellos el exministro de Hacienda chileno, Rodrigo Valdés.
De esta manera, indicaron que la deuda pública bruta mundial alcanzó el 94% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025 y, de mantener esta trayectoria, alcanzará el 100% en 2029, un nivel que solo se había alcanzado anteriormente tras la Segunda Guerra Mundial. Al mismo tiempo, el déficit fiscal mundial fue de 5% del PIB el año pasado y el gasto de intereses pasó de un 2% a cerca del 3% del PIB en cuatro años.
“Las finanzas públicas de muchos países se encuentran en peor situación que antes de la pandemia”, advirtió el FMI. Al igual que en las proyecciones de crecimiento, el organismo planteó un escenario de referencia -en el cual las perturbaciones por la guerra se atenuarán en el segundo semestre- y que contempla que la deuda en riesgo del mundo sería de 117% del PIB.
En el escenario severo, que implica que los precios del petróleo se mantendrán 100% por encima de lo previsto en 2027, resurgirían las presiones inflacionistas y se endurecería las condiciones de financiación. De esta manera, la deuda en riesgo del mundo superaría el 120% del PIB, concentrada en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.