El sector salmonero chileno cerró un ciclo de cuatro años con la certificación de su Acuerdo de Producción Limpia (APL), un mecanismo voluntario mediante el cual empresas y el Estado fijan compromisos ambientales verificables. El acuerdo, titulado "Estrategia de Cambio Climático y Economía Circular del Sector Salmonero", se ejecutó entre 2021 y 2025 con metas en reducción de emisiones, valorización de residuos y economía circular.
La Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) emitió la certificación para 19 empresas y 80 instalaciones, que representan cerca del 60% de la producción nacional de salmón. El proceso fue articulado por SalmonChile, el gremio del sector, junto a la Subsecretaría de Pesca y la Agencia de Sostenibilidad Energética.
El programa movilizó $4.223 millones en inversiones y dejó resultados que el sector no había alcanzado antes. Generó la primera Hoja de Ruta de Economía Circular aplicada a una industria productiva en Chile, midió por primera vez la huella de agua del rubro bajo estándares internacionales y registró un aumento de 288% en la recuperación de activos.
Patricio Melero, presidente de SalmonChile, subrayó el carácter colectivo del proceso. "Este acuerdo lo construyeron juntos el Estado, las empresas y la ciencia e innovación. Ninguno de ellos habría llegado por sí solo a un resultado como este", dijo. Para Melero, lo que se celebra es la disposición del sector a medirse con exigencia y demostrar que el desarrollo productivo y el cuidado ambiental son compatibles.
Ximena Ruz, directora ejecutiva de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo, valoró la trayectoria de la alianza. "Este APL refleja una relación de más de dos décadas con el sector salmonero y demuestra que la colaboración público-privada permite avanzar con resultados concretos, medibles y verificables", señaló.
El acuerdo es el primero de su tipo en abarcar toda la cadena productiva del rubro, desde las empresas productoras hasta sus proveedoras. Con este cierre, el sector dispone de una base documentada y certificada para los compromisos climáticos que deberán concretarse en la siguiente etapa de negociación con el Estado.
