Clínica RedSalud Valparaíso adquirió un angiógrafo de última generación que permitirá realizar procedimientos mínimamente invasivos para el diagnóstico y tratamiento de patologías cardíacas, vasculares y neurológicas, fortaleciendo la capacidad resolutiva en la zona. Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en Chile y la Región de Valparaíso no escapa a esa tendencia: durante 2025, concentraron cerca del 25% de las defunciones regionales, según el Ministerio de Salud.
En respuesta a esta realidad, Clínica RedSalud Valparaíso incorporó un nuevo Angiógrafo de última generación para el diagnóstico y tratamiento de patologías cardíacas, vasculares y neurológicas, cuyo inicio de operaciones está proyectado para mayo. El equipo incorpora fusión de imágenes en 3D y aplicaciones avanzadas de diagnóstico, lo que permite realizar procedimientos mínimamente invasivos con mayor precisión, traduciéndose en intervenciones más seguras y recuperaciones más rápidas para los pacientes.
El Dr. Julio Valdés García, Director Médico de Clínica RedSalud Valparaíso, explicó:» estamos observando un aumento sostenido en la incidencia de enfermedades cardiovasculares, y además nos preocupa que cada vez afectan a pacientes más jóvenes.
Ante eso, la respuesta requiere trabajar ampliando la capacidad resolutiva tanto en profesionales especializados como en equipamiento y trabajar complementariamente entre el sistema público y privado. Este angiógrafo apunta justamente a eso, ya que nos permite abordar estas patologías de forma integral, con tiempos de intervención más acotados y mejores resultados clínicos” Por su parte, Edgar Altamirano, gerente de Clínica RedSalud Valparaíso, agregó que “hemos mantenido un plan constante de inversión en tecnología y equipamiento, y este angiógrafo es la concreción más reciente de ese compromiso.
Formar parte de la red privada más grande del país ha sido clave para impulsar este tipo de proyectos, permitiéndonos ampliar nuestra oferta de prestaciones, elevar el estándar de atención y acercarnos más a las necesidades de nuestros pacientes”. Con esta tecnología, la clínica amplía su capacidad para el manejo integral de patologías de alta complejidad, tales como infartos cardíacos y cerebrales, permitiendo el tratamiento local de urgencias graves sin necesidad de derivación.