Jaime Coloma, Marlene Pérez y Ximena Naranjo calificaron como «lógico» y de «sentido común» que dicho beneficio esté en concordancia con la edad legal de jubilación en el país. El integrante de la comisión de Hacienda de la Cámara Baja, Jaime Coloma, junto con las diputadas Marlene Pérez y Ximena Naranjo, solicitaron al Gobierno que la eliminación de las contribuciones para los adultos mayores, que de acuerdo con diversos trascendidos debería estar incluida en el proyecto de reactivación económica que anunciará este miércoles el Presidente José Antonio Kast, se aplique a partir de los 60 años en el caso de las mujeres, en sintonía con la edad legal de jubilación.

Al respecto, según lo que han mencionado distintos medios de comunicación, el Ejecutivo habría decidido incorporar dicha propuesta dentro de la iniciativa, eximiendo del cobro del impuesto a todos los mayores de 65 años, siempre que se trate de la vivienda que hoy ocupan como residencia. En ese sentido, y con el objetivo de ampliar el número de beneficiarios, los diputados Coloma, Pérez y Naranjo calificaron como una medida de «sentido común» establecer una diferenciación acorde a la edad legal de jubilación vigente en Chile, señalando que «es bastante lógico que, si queremos eximir de este cobro a los adultos mayores, se aplique desde los 60 años en el caso de las mujeres».

«Como Bancada UDI estamos absolutamente de acuerdo con la eliminación de las contribuciones para los adultos mayores, tratándose de la primera vivienda o del lugar en el que actualmente residen. Sin embargo, hoy estamos frente a una suerte de discriminación que no podemos ignorar.

Porque si las mujeres se jubilan a los 60 años en nuestro país, no tiene ningún sentido que tengan que esperar cinco años adicionales para acceder a un beneficio que, justamente, busca aliviar la carga económica en la etapa de la vejez», advirtieron los legisladores, quienes agregaron que «todos sabemos cuáles son las dificultades que enfrentan las personas al momento de jubilarse, por lo tanto es de toda lógica que los beneficios asociados a esta etapa vayan en sintonía con la edad legal». En esa misma línea, los integrantes de la Bancada UDI recordaron lo que actualmente ocurre con la Pensión Garantizada Universal (PGU), que también comienza a pagarse desde los 65 años, afectando con ello a todas las mujeres que se jubilan a los 60 años y que no pueden acceder a dicho beneficio.

Por lo mismo, los diputados Jaime Coloma, Marlene Pérez y Ximena Naranjo llamaron al Gobierno y al Ministerio de Hacienda a evaluar la propuesta e incorporarla en el proyecto de reactivación que anunciarán este miércoles, reiterando que «si el propio Estado reconoce que las mujeres pueden jubilarse a los 60 años, entonces todos los beneficios asociados a esa etapa debieran activarse desde ese momento y no cinco años después, evitando así profundizar las desigualdades que ya existen». «En la gran mayoría de los casos, las mujeres que se jubilan a los 60 años pasan a recibir una pensión considerablemente menor a sus ingresos mensuales, lo que dificulta que puedan seguir cumpliendo con todas sus obligaciones, como el pago de contribuciones.