El Senado instaló el miércoles una mesa política para abordar el proyecto de Reconstrucción Nacional, la iniciativa económica central del gobierno de José Antonio Kast. Al día siguiente, el Presidente salió a fijar el tono: el país no puede darse el lujo de un debate lento.

Kast argumentó que Chile arrastra una desaceleración económica prolongada y niveles de desempleo que no ceden. "La ciudadanía hoy día está esperanzada de que las medidas que se están tomando van a redundar en puestos de trabajo", dijo el mandatario. Anunció que el Ejecutivo analizará cada indicación que surja de la mesa para luego presionar la discusión en las comisiones legislativas.

El ritmo, sin embargo, lo marca el Senado. Paulina Núñez, presidenta de la Cámara Alta y senadora de Renovación Nacional (RN), fue clara: la mesa no altera el calendario. El lunes vence el plazo para presentar indicaciones. Después, el proyecto pasará por las comisiones de Medio Ambiente y Trabajo, y luego llegará a la Comisión de Hacienda. Núñez calcula que el texto podría llegar a la Sala del Senado en tres o cuatro semanas, antes de la semana regional de julio.

La senadora precisó que el trabajo político y el técnico correrán en paralelo. "Esos tiempos no impiden que podamos ir acercando posiciones", dijo. Los acuerdos finales, aclaró, tomarán forma directamente en las comisiones, más allá de lo que resuelva la mesa.

Javier Macaya, senador de la Unión Demócrata Independiente (UDI) y presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, valoró que el ministro Jorge Quiroz haya mostrado disposición para introducir cambios al proyecto. El espacio de diálogo, señaló, es precisamente para lo que está el Senado.