Andy Burnham, actual alcalde de Manchester, dijo este viernes que “aprovechará la oportunidad” para tratar de cambiar el Reino Unido, tras ganar un escaño al Parlamento británico, lo que le permitirá desafiar el liderazgo de Keir Starmer al frente del Partido Laborista y del Gobierno. Burnham dio un discurso en un acto con sus simpatizantes tras conocerse su rotunda victoria en una elección parcial el jueves en la circunscripción de Makerfield, en el norte de Inglaterra, a la que se presentó como parte de un plan para renovar la cúpula del laborismo.

En su alocución, el polÃtico de 56 años, que ya fue ministro en los Gobiernos de Tony Blair, habló tanto en clave local como nacional, al afirmar que planteará “un nuevo camino para el Reino Unido”. Entre otras cosas, prometió trabajar para “reindustrializar tanto el norte de Inglaterra como todo el paÃs” y “poner más dinero en el bolsillo” de los ciudadanos.

Burnham obtuvo 24.937 votos, casi un 55% del total, en Makerfield, muy por delante del candidato de la formación populista de derechas Reform UK, Robert Kenyon, quien logró el 34,5%. En tercer lugar quedó Rebecca Shepherd, del partido de extrema derecha Restore, quien obtuvo algo más del 6% y contribuyó a fragmentar el voto en ese espacio polÃtico.

Al convertirse en diputado, Burnham podrá activar un proceso de elecciones internas para sustituir a Starmer, aunque fuentes de su entorno han indicado que preferirÃa pactar con el primer ministro una salida voluntaria. Sin embargo, Starmer reiteró este viernes su intención de defender su liderazgo al frente de la formación y del Gobierno si eventualmente se celebran esas primarias, a las que tendrÃa derecho a concurrir por defecto.

Por contra, el resto de aspirantes necesitarÃa el apoyo de al menos el 20% del grupo parlamentario laborista, equivalente a 81 diputados, asà como el apoyo de organizaciones afiliadas al laborismo como los sindicatos. Además de Burnham, también ha indicado su intención de presentarse a unas eventuales primarias el exministro de Sanidad Wes Streeting, que dimitió en mayo para acelerar el proceso.