Noventa días después de que estallara la primera alerta sanitaria, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó que Chile volvió a ser considerado libre de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en aves de corral. El logro llega en tiempo récord y abre la puerta a retomar exportaciones que estaban bloqueadas desde marzo.
Según informó BioBío Chile, el organismo cumplió con todas las condiciones exigidas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, el organismo global de vigilancia animal), incluyendo el cierre oficial del último de los tres focos detectados en planteles comerciales de postura. Esos brotes afectaron granjas en la Región Metropolitana, el Maule y La Araucanía.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, calificó el hito como una buena noticia para el agro y anunció que el Gobierno ya comenzó a notificar a los socios comerciales de Chile para reabrir los mercados que suspendieron importaciones durante la emergencia. "Hoy nos permite señalar que Chile nuevamente ha vuelto a ser un país libre de esta enfermedad en nuestros planteles productivos", sostuvo.
Para los consumidores, el impacto también es concreto. Cuando un país pierde su estatus sanitario avícola, los productores no pueden exportar sus excedentes, lo que genera incertidumbre sobre la sustentabilidad del sector y puede presionar los precios internos. Recuperar ese estatus estabiliza el mercado y permite a la industria planificar con horizonte exportador.
El director nacional del SAG, Domingo Rojas, anticipó que en breve se reanudarán las conversaciones con los mercados que permanecen cerrados. Juan Carlos Domínguez, presidente de la Asociación de Exportadores de Carne, valoró el resultado: "Reafirma el prestigio sanitario de Chile y fortalece la confianza de los mercados internacionales en nuestra producción".
La recuperación del estatus, sin embargo, no significa que la amenaza desaparezca. El virus sigue circulando en aves silvestres en prácticamente todo el territorio, y desde el inicio de la emergencia se registraron 45 brotes en aves de traspatio en casi todas las regiones del país, con excepción de Coquimbo. Cualquier nuevo contagio en un plantel comercial implicaría reiniciar el proceso de 90 días ante la OMSA y volver a perder el acceso a los mercados de exportación.
