Si soy honesta, mi camino hacia la ciberseguridad no comenzó como un plan cuidadosamente diseñado. Cuando estudié ingeniería, no imaginaba que terminaría dedicándome a este mundo.

Más bien apareció como un desafío profesional que decidí aceptar, sin tener total claridad de todo lo que implicaba. Con el tiempo, ese desafío se transformó en una ruta.

Fui profundizando a través de diplomados, un magíster, certificaciones y, sobre todo, aprendiendo mucho en el día a día trabajando con organizaciones que enfrentan distintos desafíos en materia de seguridad digital. Hoy me desempeño como Gerente de Ciberseguridad en una consultora, acompañando a distintas empresas en la gestión de sus ciber-riesgos.

Mirando hacia atrás, hay algunas ideas que han marcado mi desarrollo profesional y que me gustaría compartir con quienes están comenzando o pensando en avanzar en este ámbito. 1.

No tener miedo a lo desconocido Muchas veces el crecimiento profesional comienza cuando aceptamos desafíos que, en un principio, parecen fuera de nuestra zona de confort. Cuando di mis primeros pasos en ciberseguridad, no tenía todas las respuestas ni dominaba todos los conceptos.