El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero negó este miércoles, ante un juez, haber ejercido influencia para favorecer a la aerolínea Plus Ultra, que recibió un préstamo público de 53 millones de euros en 2021 con motivo de la crisis de la pandemia. Según indicaron fuentes judiciales a la agencia de noticias EFE, el líder socialista también negó haber tenido comunicación con personas de la aerolínea, y dijo que la única persona a la que conoció, en 2024, es al actual presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, que también está encausado.
Zapatero, el primer exjefe del Ejecutivo español investigado por la justicia, declaró ante el magistrado José Luis Calama, de la Audiencia Nacional, por sospechas de tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental. A estos cargos se añaden el delito fiscal y el de contrabando por las casi 80 joyas que guardaba en una caja fuerte de su oficina, valoradas en 1,3 millones de euros, según la tasación pericial ordenada por el juez.
Sobre este último asunto, que ha levantado gran polvareda política y mediática, Zapatero guardó silencio, de momento, sobre su origen y estado tributario. El antiguo líder del Partido Socialista español, que gobernó entre 2004 y finales de 2011, respondió al extenso interrogatorio del juez para insistir en que no influyó ante ninguna administración o funcionario públicos en favor de Plus Ultra.
El expresidente eludió pronunciarse, no obstante, sobre las numerosas declaraciones de directivos de Plus Ultra halladas en el teléfono celular de un accionista, el venezolano Rodolfo Reyes, y que una agencia estadounidense (Homeland Security Investigations) entregó a la Policía española este año. Son unas comunicaciones impugnadas por abogado defensor.
En algunas de ellas se hablaba de "tocar puertas" y "pedir ayuda a Zapatero", según las fuentes, para conseguir el préstamo público que le concedido el gobierno del socialista Pedro Sánchez en 2021. Más en concreto, negó Zapatero de plano haber liderado una trama de influencias, y sostuvo que únicamente hizo trabajos de consultoría para su amigo Julio Martínez, también investigado.