Los sindicatos nacionalistas llaman a la huelga general por un salario mínimo propio en Euskadi y Navarra de 1.500 euros mensuales La patronal se niega a negociar por tratarse de una materia exclusiva del Estado Los principales sindicatos nacionalistas vascos, ELA y LAB, con el apoyo de otras organizaciones afines, han convocado una huelga general para este martes, 17 de marzo, en el País Vasco y Navarra para reclamar que estas comunidades tengan capacidad para decidir un salario mínimo interprofesional (SMI) propio y elevarlo a 1.500 euros mensuales en 14 pagas al año. La movilización cuenta con el apoyo de 1.750 comités de empresa y algo más de un centenar de agentes sociales, según los convocantes.
El llamamiento al paro general, anunciado en diciembre pasado, se produce tras la negativa de las patronales a aceptar esa subida automática y el rechazo de los parlamentos vasco y navarro a impulsar sendas iniciativas legislativas populares (ILP). “Decidir aquí el salario mínimo.
SMI de 1.500 euros” es el lema de la movilización sindical (también se han adherido Steilas, Hiru y Etxalde), a la que esta vez no se suman UGT y Comisiones Obreras, que son partidarios de elevar la cuantía del SMI pero a través de la negociación colectiva y la fijación de salarios mínimos de convenio. Del arco parlamentario, el paro cuenta con el apoyo de Bildu, Podemos, Sumar y Geroa Bai, mientras que lo rechaza la mayoría política vasca que representan el PNV, el PSE-EE y el PP.
En España, el SMI ha quedado establecido para este año en 1.221 euros mensuales (14pagas), lo que supone una subida del 3,1%, tras el acuerdo alcanzado a finales de enero pasado entre el Ministerio de Trabajo con CC OO y UGT. Es una mejora que beneficiará a cerca de 2,5 millones de personas, según anunció la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
El debate sobre el establecimiento de un salario mínimo por convenio en el País Vasco, hasta los 1.500 euros al mes, muy por encima del que rige en el resto del país, logró a comienzos de 2025 unir las fuerzas de las principales centrales. ELA, LAB, UGT y CC OO trataron de negociar su reclamación con la patronal vasca Confebask en el seno del Consejo de Relaciones Laborales (CRL), aunque su intento fracasó por la negativa de los empresarios a sentarse a tratar este asunto.