60% más efectivo que la quimiterápia: el “fármaco revolucionario” acaba de lograr lo “imposible” con el cáncer de páncreas El oncólogo e investigador destacó el avance de la molécula que logra desactivar el mecanismo genético que impulsa la multiplicación celular sin control. Un hito histórico y sin precedentes en la medicina oncológica promete cambiar radicalmente el sombrío pronóstico de una de las enfermedades más letales del mundo contemporáneo.

Durante mucho tiempo, la probabilidad estadística de sobrevivir al cáncer de páncreas ha sido extremadamente baja; de hecho, entre los pacientes diagnosticados con la variante metastásica entre los años 2015 y 2021, aproximadamente el 97% falleció dentro de los cinco años posteriores al diagnóstico. Esta letalidad se debe principalmente a que no existen pruebas de detección eficaces y el tumor rara vez causa síntomas perceptibles en sus primeras etapas.

Para cuando aparecen señales como la ictericia (coloración amarillenta de la piel) o el dolor abdominal, la patología ya se ha extendido a otros órganos. Sin embargo, este panorama está cambiando de forma acelerada.

El fármaco de toma diaria oral denominado daraxonrasib ha demostrado un avance crucial en el tratamiento del cáncer de páncreas metastásico, logrando prácticamente duplicar las tasas de supervivencia global en pacientes con etapas avanzadas de la enfermedad, publica ScienceAlert. El fin del paradigma del gen KRAS “inabordable” Históricamente, las herramientas médicas para combatir los tumores pancreáticos avanzados se limitaban al uso de la quimioterapia tradicional.

Si bien estos fármacos potentes destruyen las células de división rápida ralentizando la progresión de la enfermedad, su eficacia suele verse drásticamente limitada debido a la alta capacidad de las células tumorales para desarrollar resistencia biológica. Además, la quimioterapia actúa como un instrumento tosco que genera una destrucción generalizada de células, provocando daños colaterales significativos en tejidos sanos y severos efectos secundarios.