“Es prometedor”: científicos logran modificar ADN de embriones humanos y reabren debate sobre bebés con rasgos seleccionados La técnica permitió corregir genes con mayor precisión que métodos anteriores, aunque especialistas advierten desafíos y dilemas éticos pendientes. La edición genética de embriones humanos vuelve a estar en el centro del debate científico.

Tras años de cuestionamientos por los riesgos asociados a la tecnología CRISPR, investigadores de la Universidad de Columbia anunciaron haber modificado ADN de embriones humanos mediante una técnica más precisa conocida como edición de bases. El equipo liderado por el genetista Dieter Egli logró alterar con éxito genes vinculados al colesterol elevado y a la producción de hemoglobina fetal, sin detectar los daños cromosómicos que en experimentos anteriores habían complicado este tipo de intervenciones.

Revisa también: El propio investigador recordó que los intentos previos con CRISPR tuvieron consecuencias “absolutamente catastróficas” en algunos embriones. “Es un método prometedor” Los resultados publicados en The Preprint Server for Biology, que aún esperan revisión científica, son vistos como un paso potencial hacia la corrección de enfermedades hereditarias antes del nacimiento.

Sin embargo, los expertos advierten que persisten limitaciones importantes, como el denominado mosaicismo, fenómeno que provoca que algunas células sean modificadas y otras no. La especialista en fertilidad Paula Amato calificó el método como “prometedor”, aunque otras voces llamaron a la cautela.

Reabre la discusión sobre los límites éticos La bioeticista Ana Iltis advirtió que algunos efectos perjudiciales podrían no manifestarse hasta después del nacimiento, mientras que el genetista Fyodor Urnov alertó sobre el riesgo de que estos avances sean utilizados para modificar características humanas más allá de fines médicos. Aunque Egli enfatizó que la tecnología está lejos de aplicarse en clínicas y aseguró que “no estamos diciendo que esto vaya a utilizarse mañana”, el avance reabre la discusión sobre los límites éticos de la edición genética y la posibilidad futura de seleccionar determinadas características en los seres humanos.