Gracias a la implementación de una línea de financiamiento en cuotas fijas orientada especialmente al sector agrícola, las empresas pueden acceder a la instalación de paneles solares que reducen su dependencia de los altos costos energéticos. Las tarifas eléctricas han experimentado alzas sostenidas durante los últimos años en el país y el sector agroindustrial no ha quedado al margen.
Riego, climatización, cámaras de frío y procesamiento son algunas de las fases de la industria donde la energía eléctrica es un insumo crítico. Y su precio, sujeto a la volatilidad del dólar y los combustibles fósiles, impacta directamente en los márgenes operacionales.
Frente a ese escenario, Solcor, empresa chilena pionera en el mercado de autoconsumo de energía solar para empresas, acumula experiencia acompañando a cientos de compañías del agro en la instalación de plantas fotovoltaicas propias, ayudándolas a reducir su dependencia de las distribuidoras eléctricas y estabilizar uno de sus principales costos operacionales. «Una proporción relevante de nuestros clientes proviene del sector agroindustrial «, señala Nicolás García, Gerente General de Energy Holding y Director de Solcor.
«Es un sector con alto consumo eléctrico y operaciones distribuidas en distintas zonas del país donde además existe una alta radiación solar, aprovechar esta fuente energética es una excelente opción para reducir la volatilidad de los costos y ser más sustentables en su gestión», agrega. La lógica del autoconsumo solar requiere instalar paneles fotovoltaicos en los techos, galpones o terrenos disponibles de la empresa, lo que permite generar electricidad en el mismo lugar donde se consume.
Para el mundo agro, los beneficios son especialmente relevantes. Uno de los efectos más valorados por los clientes agroindustriales es la previsibilidad financiera, ya que al generar una parte relevante de su consumo eléctrico de forma propia, las empresas pueden planificar sus costos energéticos con mayor certeza.