El médico que rastreó el último gran brote de hantavirus en la Patagonia: “No tiene potencial pandémico” El médico chileno Gaspar Domínguez es uno de los expertos que mejor conoce el hantavirus que está en el centro de la atención mundial tras el brote en el crucero MV Hondius. Este especialista en salud pública coordinó, junto a las autoridades argentinas, la respuesta al brote de hantavirus de 2019 en la localidad de Epuyén, en la Patagonia, el que más se parece a la situación actual.

En aquella ocasión, la misma variante que se transmite entre personas — el Andes virus (ANDV)— infectó a 34 individuos de varias localidades y 11 de ellos fallecieron (con un 30% de letalidad). La reconstrucción de los nexos epidemiológicos y el estudio de secuenciación genómica de los ANDV involucrados permitieron reconstruir lo sucedido.

Todo arrancó en una fiesta familiar en la que los invitados compartían mate. La limitada capacidad de propagación del virus facilitó el rápido control del brote, una característica que —según Domínguez— hace altamente improbable que este sea el inicio de una nueva pandemia.

Como experto que ha trabajado en un gran brote de hantavirus de los Andes sobre el terreno, ¿coincide en que, por su capacidad de propagación, es muy improbable que se repita lo que pasó con el coronavirus? Sí.

El virus Andes, que es el que tenemos aquí en Sudamérica, en Argentina y Chile, es el único de todos los virus hanta que tiene probada transmisibilidad entre humanos. Por eso no me extraña que a algunos expertos del hemisferio norte les parezca esto sumamente raro, porque es algo que no existe en el hemisferio norte.