El candidato izquierdista Roberto Sánchez, que está próximo a perder la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú frente a la derechista Keiko Fujimori, anunció este sábado que solicitará la anulación de la votación de los peruanos en el extranjero, lo que le daría el triunfo a él, que ha sido el más votado en el territorio nacional. En una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, Sánchez anticipó este recurso después de que las autoridades electorales rechazaran un primer recurso para anular los votos de más de 1.700 mesas de la elección del pasado 7 de junio.
Con el escrutinio al 99,64 %, Fujimori tiene el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de Sánchez, con una diferencia entre ambos de 41.633 votos, pero los porcentajes se invierten si se restan los votos del exterior, de modo que Sánchez logra el 50,11 % de los sufragios válidos con 39.614 más que Fujimori, que registra el 49,89 %. El líder del partido Juntos por el Perú, que postuló en representación del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), argumentó su intención de anular la votación en el exterior, donde sufragaron unos 300.000 peruanos.
Existen presuntas irregularidades en la custodia de las actas de sufragio, después de que las autoridades decidieran que los resultados ya no iban a ser transmitidos de manera digital, sino que las actas debían llegar a Lima para ser contadas. "Ese voto de peruanos en el exterior, que vale idéntico a los peruanos en nuestro territorio, ha sido afectado por este cambio normativo", a solicitud presuntamente de la Cancillería, indicó Sánchez.
Ni Sánchez ni su partido criticaron antes de la votación la decisión de las autoridades de no enviar de manera digital los resultados de las actas en el exterior y esperar a que estas llegaran a Lima para ser escrutadas. Un cambio sobre el que las principales misiones internacionales de observación electoral no han visto una irregularidad grave ni tampoco señal de fraude.
No obstante, Sánchez aseguró que hubo actas que viajaron en valijas diplomáticas sin la debida custodia, como las de Argentina, que fueron las últimas en llegar a Lima para su cómputo oficial, y que según el candidato lo hicieron como carga aérea consolidada, en "bultos expuestos, sin el procedimiento de la valija diplomática". "Esos hechos para nosotros han afectado gravemente la intangibilidad y la seguridad jurídica (de las elecciones), sobre todo cuando luego del proceso electoral las actas de Oceanía llegaron al día siguiente y Argentina llegó en el último día de cierre de plazo de ley", anotó.